La primera vez que me senté en una moto de agua en el sur de Tenerife, pensé que sería otro de esos paseos turísticos controlados donde te llevan en fila india a ver tres rocas y un pedazo de playa. Me equivoqué. En cuanto el motor rugió y el océano Atlántico se abrió delante de mí, entendí por qué la gente gasta cien euros en esto sin pestañear. No es por presumir en Instagram, aunque todos lo hacen. Es por esa sensación de velocidad, sal en la cara y libertad temporal que te hace olvidar que probablemente mañana te dolerá el culo de los botes sobre las olas.
En dos palabras: la mejor zona es Puerto Colón en Costa Adeje, llévate protector solar con SPF alto (el reflejo del agua quema el doble), cuenta con 100-140 euros por persona para una hora decente, y reserva temprano por la mañana cuando el mar está tranquilo y no hay cola de turistas.
¿Por qué elegir el sur de Tenerife para una excursión en moto de agua?
El sur de Tenerife tiene algo que el resto de la isla no puede ofrecer: un océano domesticado. No sé si es por la geografía o por algún pacto secreto con Poseidón, pero aquí las olas son más pequeñas, el agua más tranquila y la probabilidad de que un monitor te grite que reduzcas la velocidad es considerablemente menor. Para alguien que nunca ha montado una de estas bestias metálicas, esto es oro puro. Para los que ya tienen experiencia, es la oportunidad de acelerar sin acabar volando por los aires en la primera curva.
Luego está el paisaje. Las empresas de marketing te venderán "costas volcánicas de ensueño" y "aguas cristalinas", y por una vez no mienten del todo. Desde Puerto Colón hasta Los Gigantes, la línea costera es una mezcla de acantilados negros, playas escondidas y pequeñas bahías donde, si tienes suerte, puedes ver tortugas o delfines. Yo vi un grupo de delfines en mi segundo safari, aunque el guía me confesó después que algunos días no aparecen y los turistas se quejan. La naturaleza no lee TripAdvisor, supongo.
La infraestructura también juega a favor. Hay empresas de alquiler por todas partes: Puerto Colón, Las Galletas, Los Cristianos, Playa de Las Américas. Todas ofrecen más o menos lo mismo, con pequeñas variaciones en precio y simpatía del personal. Algunas incluso te recogen en el hotel, lo cual es práctico si no quieres lidiar con el coche de alquiler y el parking que siempre está lleno.
Las mejores zonas y rutas para tu safari en moto de agua
Puerto Colón es el epicentro. Si Tenerife Sur fuera un mapa de videojuego, Puerto Colón sería el punto de spawn principal. Desde aquí salen la mayoría de tours hacia playas como Playa del Duque, Fañabé y la famosa La Caleta, esa que llaman "Hippie Beach" aunque ya no queda ni un hippie, solo turistas con GoPro. La ventaja de este puerto es que está bien organizado, tiene baños decentes y puedes comprar agua antes de salir, porque créeme, la necesitarás.
Playa de Las Américas y Los Cristianos son opciones más cercanas si te alojas en esa zona. Los tours desde aquí suelen ir hacia Palm-Mar o en dirección opuesta, hacia las rocas de Los Gigantes. El problema es que en temporada alta hay tanto tráfico marítimo que a veces parece la M-30 en hora punta, pero con motos de agua. Un guía me dijo una vez que prefería salir desde Las Galletas porque había menos aglomeración. No le faltaba razón.
Las Galletas es el puerto auténtico, el que todavía huele a pescado fresco y no a protector solar de coco. Desde aquí arrancan rutas hacia Costa del Silencio, Palm-Mar con sus cuevas (que son bonitas si no esperas nada del otro mundo) y hasta Los Cristianos si contratas un tour largo. Empresas como Excursiones Jesús y Jet Ski Safari operan desde aquí, y la sensación es menos industrial, más local. Me gusta ese rollo, aunque el puerto no tiene el glamour de Puerto Colón.
Y luego está Los Gigantes, el plato fuerte. Esos acantilados de 600 metros que caen directo al océano son impresionantes incluso para un escéptico como yo. La mayoría de tours de dos horas incluyen esta parada, y merece la pena. Ver esas paredes de roca desde el agua, con la moto vibrando bajo tus piernas, es de esas cosas que te hacen pensar que quizás el turismo de aventura no está tan sobrevalorado.
Tipos de excursiones en moto de agua: ¿cuál elegir y cuánto cuesta?
El circuito de 20-40 minutos es para los que quieren probar sin comprometerse. Te meten en una zona delimitada, das vueltas, aceleras un poco, te salpicas y listo. Cuesta entre 50 y 90 euros y es perfecto si tienes presupuesto ajustado o si sospechas que esto no es lo tuyo. Yo lo hice la primera vez y me supo a poco, pero conozco gente que con eso tuvo suficiente.
El safari de una hora es el más popular por una razón: equilibrio. Tienes tiempo de salir de la zona turística, ver algo de costa decente, y no acabas con las muñecas destrozadas de agarrar el manillar. Los precios rondan los 100-140 euros por moto doble, que si vas con alguien sale a mitad de precio por cabeza. Las rutas típicas van a La Caleta o Palm-Mar, y si el guía está de buen humor, te deja acelerar un rato en mar abierto.
El safari de dos horas es para los que van en serio. Aquí ya incluyen parada para nadar y snorkel, te dan las gafas y el tubo, y puedes llegar hasta Los Gigantes o la famosa "Bahía de las Tortugas", que suena más exótico de lo que es. Cuesta entre 150 y 180 euros por moto doble, y sí, es caro, pero si solo vas a hacer esto una vez en tu vida, yo iría a por esta opción. Es la diferencia entre probar y realmente experimentarlo.
Luego está el alquiler libre, que necesita licencia de embarcación de recreo. Sin guía, sin ruta marcada, pero tampoco puedes entrar en zonas protegidas ni acercarte a donde están los barcos grandes. Yo no tengo la licencia y nunca me ha importado lo suficiente como para sacarla, así que me quedo con los tours guiados.
| Duración | Ruta típica | Precio medio (2 personas) |
| 20-40 minutos | Circuito cerrado en zona delimitada | 50-90€ |
| 1 hora | La Caleta, Palm-Mar, costa de Adeje | 100-140€ |
| 2 horas | Los Gigantes, Bahía de las Tortugas, snorkel incluido | 150-180€ |
Guía práctica: todo lo que necesitas saber antes de reservar
La pregunta del millón: ¿necesito licencia? La respuesta corta es no, si vas con guía. La respuesta larga es que para alquiler libre sí la necesitas, pero la inmensa mayoría de turistas va en tours organizados donde el monitor va delante marcando el ritmo y asegurándose de que nadie se estrelle contra una roca. Yo fui sin licencia tres veces y nadie me pidió nada más que el DNI.
Para conducir necesitas tener 16 años, aunque muchas empresas prefieren 18 si vas a llevar pasajero. Los niños pueden ir de acompañantes desde los 7 u 8 años, dependiendo de la empresa y su política de seguros. También hay límite de peso: normalmente 180 kilos por moto. Si sumas tú y tu acompañante y os pasáis, os dirán que uno tiene que ir solo. Incómodo, pero es así.
El precio incluye casi todo: chaleco salvavidas, traje de neopreno si hace frío, briefing de seguridad, combustible, seguro y guía. Algunas empresas ofrecen fotos al final del tour, pero te cobran aparte. Yo caí la primera vez: 20 euros por un puñado de imágenes desenfocadas donde salgo con cara de susto. El truco es llevar tu propia cámara acuática o un móvil con funda estanca.
Para reservar, puedes usar agregadores como Yumping o GetYourGuide, que te permiten comparar precios, o ir directo a empresas como Tenerife Water Sports, Radikal Jet Ski o Aj Fly Watersports. A veces hay descuentos si reservas directo, pero no siempre. Yo suelo mirar en ambos sitios y elegir lo que más me conviene.
Un consejo que nadie te da: reserva a primera hora de la mañana o al final de la tarde. El sol de mediodía te fríe vivo aunque lleves protector, y el mar está más picado porque han pasado cincuenta barcos antes que tú. A las nueve de la mañana el agua es un espejo y no hay colas. Vale la pena madrugar.
Seguridad y qué llevar contigo para un día perfecto en el mar
El briefing de seguridad no es un trámite. Yo pensaba que sí, hasta que vi a un tipo que no hizo caso y acabó volteando la moto en la primera ola grande. No le pasó nada grave, pero perdió veinte minutos del tour mientras el guía le ayudaba a enderezarla. Escucha las instrucciones: mantén distancia, no aceleres en curvas cerradas, no te metas en zonas de baño. Es sentido común, pero el 90% de la gente lo ignora hasta que algo sale mal.
Ropa: bañador o bikini debajo de lo que lleves puesto. Neopreno si hace frío, pero en verano no hace falta. Las empresas te lo dan si lo necesitas. Deja las joyas y el reloj caro en el hotel. Hay taquillas en los puertos, pero yo no confiaría mi vida en un candado de combinación barato.
Protector solar, y no cualquiera. Uno con SPF 50 como mínimo, resistente al agua, y que te lo pongas media hora antes de salir. El reflejo del agua duplica la radiación y he visto turistas volver rojos como langostas. No es bonito. Gafas de sol con cordón, porque si se te caen al agua, adiós. Toalla y ropa de cambio para después. Una botella de agua, aunque algunas empresas te la dan. Y si quieres grabar, una GoPro o un móvil con funda impermeable. Eso sí, agárralo bien o lo perderás en la primera ola.
¿Qué hacer cerca de los principales puertos de salida?
Después de una hora machacándote las muñecas en una moto de agua, lo último que quieres es moverte mucho. En Costa Adeje, cerca de Puerto Colón, tienes playas decentes como Fañabé y Playa del Duque. Son turísticas, llenas de hamacas y chiringuitos, pero están bien para tumbarte y recuperarte. Si tienes hambre, la zona del puerto está plagada de restaurantes. La mayoría son trampa para turistas con menús a 15 euros que no valen ni la mitad, pero si buscas un poco encuentras sitios aceptables.
Las Galletas tiene más autenticidad y menos brillo. Después del tour puedes caminar por el puerto, ver las barcas de pesca, y comer en alguno de los restaurantes locales con vistas al mar. Probé pescado fresco en uno de ellos y estaba bien, nada espectacular pero honesto. El ambiente es relajado, menos masificado que en las zonas grandes.
Si acabas en Los Gigantes, quédate al atardecer. Los acantilados con el sol bajando detrás son bonitos, incluso para alguien que no se emociona fácilmente. También puedes bajar a los charcos naturales de Isla Cangrejo si te apetece otro baño, aunque después de estar en el mar una hora quizás prefieras una cerveza fría en un bar con sombra. Yo desde luego sí.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuánto cuesta de media una excursión en moto de agua en Tenerife Sur? Desde 50 euros por un circuito corto de 20 minutos hasta 180 euros por un safari de dos horas con parada para snorkel. La opción más popular, una hora, ronda los 100-140 euros por moto doble.
¿Pueden los niños ir en la moto de agua? Sí, como pasajeros. La mayoría de empresas permiten niños desde 7 u 8 años, siempre que vayan con un adulto conduciendo. Cada empresa tiene sus propias normas, así que mejor preguntar antes de reservar.
¿Es difícil conducir una moto de agua por primera vez? No. Es más fácil de lo que parece. El monitor te explica todo en cinco minutos: acelerar, frenar, girar. Si sabes montar en bici, sabes montar en moto de agua. Eso sí, al principio te asustarás con las olas, pero se pasa rápido.
¿Es posible ver delfines o tortugas durante la excursión? Posible sí, garantizado no. Yo los vi en un tour de dos horas, pero otros días no aparecen. Depende de la suerte, la época del año y el humor de los animales. No reserves esperando un documental de National Geographic.
¿Qué pasa si el tiempo es malo el día de mi reserva? La empresa te contacta para cambiar la fecha o devolverte el dinero. En mi experiencia, son bastante flexibles porque tampoco les interesa que te mates con olas de dos metros. Si ves que el pronóstico es malo, llama tú antes y ahórrate el viaje al puerto.